miércoles, 25 de marzo de 2015




Datos curiosos sobre la Primera Guerra Mundial






A cien años del estallido del primer acontecimiento bélico global, el mundo entero recuerda el advenimiento de la Primera Guerra Mundial y rinde honor a los caídos. Las consecuencias del conflicto armado generaron una serie de cambios profundamente trascendentales a lo largo y ancho del globo, transformándolo desde entonces y para siempre. Conocida hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial -cuando entonces fue necesaria la distinción numérica- como la “Gran Guerra”, la magnitud y consecuencias de este enfrentamiento constituyeron una profunda brecha que separó al siglo XX de todo tiempo anterior.
Hoy te presentamos algunas de las curiosidades que quizá desconocías en torno al primer gran conflicto bélico mundial:
-Adolf Hitler fue cabo en el ejército alemán durante el desarrollo de la Primera Guerra Mundial.

-Rusia debió enfrentar la mayor cantidad de muertos, muchísimos más que cualquier otra nación beligerante de la Primera Guerra Mundial.
-Se estima que murieron unos 58 mil soldados británicos, solamente durante el primer día de la batalla de Somme.
-El catalizador para el estallido de la Primera Guerra Mundial fue el asesinato del archiduque Fernando.

-De cada 5 soldados australianos que dejaron su país para luchar en la Primera Guerra Mundial, sólo uno volvió a casa.
-El 90 por ciento de los efectivos movilizados por Austria-Hungría, durante la Primera Guerra Mundial, murieron.
-296 soldados estadounidenses se suicidaron en el transcurso de los 7 meses durante los cuales su país combatió en la Primera Guerra Mundial.
-El primer registro sobre uso de armas químicas se dio en la Primera Guerra Mundial, cuando fue implementado el temible gas mostaza.
 

martes, 24 de marzo de 2015




Resumen de la gran guerra
1.- A Austria le asesinaron a su heredero al trono en Sarajevo en 1914 en Bosnia
2.- Los austríacos (piolas!) primero se aseguraron, que Alemania los defiendan en caso de un conflicto bélico.
3.- Cuando obtuvieron la "carta blanca" de Alemania, le declararon la guerra a Serbia, por el asesinato.
4.- Alemania tuvo que cumplir e inmiscuirse en esa guerra.
5.- Los rusos, aliados de Serbia, tuvieron que mandar tropas a Serbia y a la frontera con Alemania
6.- Alemania le declaró la guerra a Rusia
7.- Alemania, al principio estaba preocupada por la reacción de Francia, cuando declaró la guerra a Rusia
8.- Francia, aliada de Rusia, se aseguró la ayuda inglesa antes de entrar en guerra con Alemania.
9.- Alemania envalentonada por sus primeros triunfos contra Rusia declara la guerra a Francia y se asegura el paso por Bélgica, para arrasar a Francia en corto tiempo.
10.- Inglaterra, entra en escena y cuando Alemania avanza hasta cerca de Paris, entra en acción parando (junto con los franceses) el avance alemán.
11.- Se forma la guerra de trincheras, donde muere mucha gente, pero nadie avanza o consigue, salir del "empate".
12.- En Rusia se arma el gran lío con la aparición de Lenin, que en 1917 arma la revolución soviética para derrocar al zar Nicolás.
12.- Rusia se retira de la Gran guerra y Alemania le impone una paz con fuertes pagos por los rusos y pérdida de territorio.
14.- Alemania envalentonada por el triunfo contra Rusia quiere salir del empate de la guerra de trincheras, contra los franceses e ingleses en Francia.
15.- EEUU entra en la guerra del frente occidental de Alemania con enorme caudal de soldados frescos, para pelearle a Alemania, juntos con franceses e ingleses.
16.- Van Hindenburg es batido en Francia y quiere proponer un armisticio, pero es negado por los aliados.
17.- En Rusia triunfa la revolución comunista, encabezada por Lenin y el terrorismo comienza. Las fuerzas blancas desde Siberia y otros estados en Rusia, tratan de luchar contra los comunistas y se arma la guerra civil. Ganan los comunistas.
18.- Alemania pierde la guerra contra Francia, EEUU e Inglaterra
19.- En el Tratado de Versailles se firma la paz y el presidente de EEUU quiere una paz eterna, pero los ingleses y franceses quieren sacarle más provecho a su victoria de guerra.
20.- El senado de EEUU no ratifica el Tratado de Versailles y se aisla de los acuerdos firmados en el mismo
21.- Inglaterra también se retira y Francia queda sola para arreglárselas, en caso que Alemania los volviera a atacar, cosa que sucede con Hitler en 1939-1940.
22.- Los Leninistas siguen con su comunismo durante 70 años más, hasta la caída del muro de Berlín.



viernes, 13 de marzo de 2015






 No sé con qué armas se luchará en la Tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la Cuarta Guerra Mundial: piedras y palos (Albert Einstein)




PRIMERA GUERRA MUNDIAL
El mapa político de Europa estaba dominado por cinco grandes potencias: Austria-Hungría, Gran Bretaña, Francia, Alemania y Rusia, y una casi gran potencia: Italia. Entre estas naciones existía un inestable equilibrio de poder, y formaron alianzas para autoprotegerse. Austria-Hungría, Alemania e Italia formaron la triple Alianza. Francia, Rusia y Gran Bretaña formaron la triple Entente, un acto de amistad más que una alianza. Estaban dispuestas a ayudarse entre sí, pero en términos limitados.

n agosto de 1914, casi nadie sabía cómo sería la guerra. Ningún país disponía de planes para una guerra que durase mas de unos pocos meses, pues se juzgaron como innecesarios. Como única excusa de los que desencadenaron la Guerra sólo se puede decir que no tenían idea de lo que iba a ser, del dolor y ruina que iba a producir con sus cuatro años de destrucción y homicidio.

Tropas aliadas avanzan sobre una posición enemiga
Entre 1914 y 1918 se desarrolló en Europa la mayor conflagración hasta entonces conocida. Motivada por conflictos imperialistas entre las potencias europeas, la "gran guerra", como se denominó originalmente a la primera guerra mundial, implicó a toda la población de los estados contendientes, así como a la de sus colonias respectivas.
La causa inmediata que provocó el estallido de la primera guerra mundial fue el asesinato del archiduque de Austria-Hungría, Francisco Fernando, en Sarajevo, Servia (posterior Yugoslavia), el 28 de junio de 1914. Austria presentó un ultimátum a Servia y el 28 de julio de declaró la guerra. El sistema de alianzas militares creado en los años precedentes entró entonces en funcionamiento. Rusia ordenó la movilización de sus ejércitos contra Austria, por afinidad con sus hermanos eslavos. Alemania, aliada del imperio austro-húngaro, pidió a Rusia que detuviera sus maniobras contra Francia, en la que se concentraría el máximo de fuerzas disponibles para lograr rápidamente una victoria que permitiera al ejército dirigirse contra Rusia. El plan fue ejecutado por el general Helmuth von Moltke, que dejó al ejército austríaco encargado de contener a los rusos en el frente oriental y dirigió la mayor parte de sus tropas contra Francia. El ejército francés, al mando del general Joseph-Jacques-Césaire Joffre, se dispuso a su vez a aplicar el plan XVII, contraataque centrado en el Marne.
Los alemanes iniciaron su ofensiva occidental con la toma de Leija el 16 de agosto de 1914. El 20 de agosto de este año entraron en Bruselas y tomaron Namur. La defensa francesa fue arrollada, pero en septiembre, cuando la balanza parecía inclinarse del lado alemán, el ejército de Joffre consiguió rechazar la ofensiva alemana en la primer batalla del Marne. El general alemán Erich von Falkenhaynm que sucedió a Moltke como jefe del estado mayor del ejército, hizo frente a una nueva ofensiva anglo-francesa. Tras las batallas de Yser e Ypres se estabilizó un frente que iba desde el canal de la Mancha hasta Suiza.
 Paises que Participaron en la Primera Guerra Mundial
 
 Los paises que participaron en la Primera Guerra Mundial fueron:

  • Alemania
  • Austria
  • Gran Bretaña
  • Francia
  • Bélgica
  • Rusia
  • Yugoeslavia
  • Japon
  • Polonia

Personajes de la Primera Guerra Mundial
Algunos personajes destacados de la Primera Guerra Mundial fueron:
Allenby, Edmund Henry Hynman, primer conde (1861-1936). Sirvió en el Frente Occidental en 1914-17, destacando como un brillante oficial de caballería. En 1917 pasó a desempeñarse como comandante del ejército británico en el Medio Oriente y en octubre - diciembre avanzó desde la línea Gaza-Beersheba hasta Jerusalén. Conquistó Palestina y ocupó Damasco en octubre de 1918, después de lo cual los turcos solicitaron la paz.


General Sir Edmund Allenby
Foch, Fernand, (1851-1929). Mariscal francés. Demostró ser un hábil estratega en las batallas del Frente Occidental y en 1918 pasó a desempeñarse como comandante en jefe de los ejércitos aliados en el Frente Occidental. Bajo su dirección, la gran ofensiva final de los alemanes fue controlada y derrotada en el Marne, en 1918, a lo que siguieron las ofensivas aliadas que condujeron a la victoria.


Mariscal Foch
Haig, Douglas, (1861-1929). Mariscal de campo, comandante en jefe de las fuerzas británicas en el Frente Occidental desde 1915. Para algunos parecía ser insensible a las bajas; para otros era un dedicado soldado profesional que se empeñaba tenazmente en la tarea de vencer a Alemania en una guerra de aniquilamiento.


Haig Douglas
Wilson, Thomas Woodrow, (1856-1924). Presidente de los Estados Unidos de América (1913-21 ), mantuvo la neutralidad estadounidense hasta que Alemania declaró la guerra submarina sin restricciones en 1917 y comenzó a hundir mercantes norteamericanos. A comienzos de 1918 preparó un plan de paz de 14 puntos que alentó a Alemania a solicitar el armisticio. Fue responsable, en gran medida, del establecimiento de la Liga de las Naciones y se sintió profundamente decepcionado cuando el Congreso rehusó aceptar el ingreso de los Estados Unidos de América como miembro de dicha organización.
Clemenceau, Georges, (1841-1029). Primer ministro de Francia, 1906-09 y 1917-20. Fue un gran orador y un político agresivo, apodado "El Tigre". Presidió la Conferencia de Paz en 1919.
Lloyd George, David, primer conde de Dwyfor (1863-1945). Primer ministro británico (1916-22). Obtuvo renombre como dinámico político liberal y después de desempeñarse como ministro de Municiones y Secretario de Estado para a Guerra, reemplazó a Asquith como primer ministro. Conocido como "el hombre que ganó la guerra" desempeñó un papel importante en el acuerdo de paz, pero perdió el apoyo de sus conciudadanos y no volvió a ocupar ningún cargo después de 1922.


Lloyd George 

 
Causas y consecuencias de la Primera Guerra Mundial

Causas
Consecuencias
  • El desarrollo industrial y la competencia neocolonialista generaron tensiones y rivalidades en un mundo en la que ya no quedaba nada por repartir a nivel de mercados y colonias.
  • El nacionalismo se vivía en las grandes potencias y también en los pequeños países sometidos a los grandes.
  • La causa inmediata de la guerra fue el asesinato de Francisco Fernando (heredero del trono de Austria) y su esposa a manos de un estudiante serbio Sarajevo.
  • A nivel internacional desaparec
  • Los vencedores se repartieron las posesiones de los vencidos.
  • ieron los Imperios de Autria-Hungría y Turco.
  • Desaparecieron las viejas y poderosas dinastías europeas.
  • Estados Unidos se afianzó como gran potencia mundial. Gran Bretaña conservó la supremacía marítima y Francia aumentó su poder luego de ver aniquilada a su tradicional enemiga.

  • La guerra de 1914-18 ocasionó innumerables destrucciones y la muerte de unos 9 millones de personas. El proletariado de todos los países beligerantes fue la clase social que más rudamente tuvo que sufrir las consecuencias, y en algunos países intentó apoderarse del Estado. Pero sólo el partido comunista ruso, dirigido por Lenin. consiguió sus propósitos. En otros países las clases dirigentes pudieron aplastar los movimientos de revuelta de las masas populares. Paralelamente la guerra aceleró los movimientos de liberación nacional.



      Desolación en el frente luego de la guerra
      

    Linea del Tiempo de la Primera Guerra Mundial
    Linea del Tiempo en la epoca de la Primera Guerra Mundial

    1911
    Revolución china del Dr. Sun Yat Sen
    1912
    Se proclama la Republica China
    1914
    Assesinato de Francisco Fernando en Yugouslavia
    1917
    Revolución Rusa de Octubre
    1918
    Tratado de Brest-Litovsk
    1918
    Fin de la guerra
    1919
    Firma del tratado de Versalles


     
    Los años de Estabilización
    A comienzos de 1915, los rusos, amenazados por los turcos en el Cáucaso, pidieron a los británicos una acción rápida contra Turquía. En el Reino Unido, y poco después en Francia, se aprobó el plan de ataque de Winston Churchill. En febrero, una expedición naval tomó las fortalezas situadas en la entrada de los Dardanelos. Sin embargo, los turcos resistieron en el interior, con lo que también aquí se estabilizó el frente.
    Desde fines de 1914, demostrada la inviabilidad del plan de Schlieffen, Falkenhayn vio la conveniencia de desarrollar las operaciones en el frente oriental. Los alemanes se mantuvieron en general a la defensiva en el frente occidental y concentraron sus esfuerzos contra los rusos, a quienes derrotaron rompiendo su frente y obligándolos a retirarse en una línea que iba desde el mar Báltico hasta Chernovtsi, en la frontera rumana.
    En 1915, Italia declaró la guerra a Austria. El avance italiano hacia el este pronto fue detenido, lo que supuso el inicio de una guerra de trincheras en torno al río Isonzo. En septiembre, los imperios centrales firmaron un tratado con Bulgaria y ocuparon Servia. Los aliados enviaron ayuda a través de Tesalónica, pero no consiguieron llegar hasta los servicios.
    Durante el invierno de 1915-1916, Falkenhayn dirigió su acción contra Francia en una ofensiva de desgaste que se inició el 21 de febrero de 1916 en Verdún, cuya defensa fue confiada al general francés Philippe Pétain. Pero la ofensiva de los aliados en el Somme distrajo la atención de los alemanes, que perdieron así su gran oportunidad. En el verano de 1916 tuvo también lugar la confrontación entre la flota alemana y al británica en la batalla naval de Jutlandia, en el mar del Norte, que ambos contendientes consideraron como una victoria.
    En el frente oriental, en 1916 los rusos iniciaron una importante operación de ataque, dirigida por A.A. Brúsilov, que tuvo como resultado indirecto la entrada de Rumania en la guerra a favor de los aliados.

    De enero a mayo de 1917, la estrategia aliada en el frente occidental consistía en que el ejército británico hiciese ataques preparatorios, reservándose a los franceses una ofensiva mayor en la región de Champagne. La batalla de Arrás, con la que se inició la ofensiva británica el 9 de abril de 1917, fracasó totalmente, y los aliados adoptaron una estrategia defensiva elaborada por Pétain.
    El hundimiento de tres barcos mercantes estadounidenses por los submarinos alemanes provocó la declaración de guerra de los Estados Unidos a Alemania el 6 de abril de 1917.
    En el frente oriental, la revolución rusa supuso un respiro para los imperios centrales. El armisticio firmado en Brest-Litovsk el 15 de diciembre de 1917 benefició a Alemania, que quería la paz en el este para transferir tropas al frente occidental, así como al partido bolchevique ruso, que la deseaba para consolidar su régimen.
    En el frente occidental, los británicos iniciaron de junio a diciembre de 1917 una ofensiva en Flandes que se cerró con una operación de gran significado para el futuro: la batalla de Cambrai, donde se utilizaron por primera vez carros de combate.
    Entre mayo de 1917 y septiembre de 1918 se iniciaron movimientos de paz por parte del emperador austríaco Carlos I y del papa Benedicto XV. A lo largo de 1918, el presidente Woodrow Wilson formuló sus famosos "catorce puntos", donde definía las bases de la paz, indicando soluciones para los problemas originados por la guerra.
    Las últimas ofensivas y la victoria aliada
    En el frente occidental, de marzo a septiembre de 1918, el mayor problema de los aliados era cómo hacer frente a una inminente ofensiva alemana antes de la llegada de refuerzos de los Estados Unidos. Ludendorff decidió atacar, aprovechando la ventaja derivada de la transferencia de tropas del frente oriental. Lanzó una serie de ofensivas que culminaron en la segunda batalla del Marne, pero los aliados recuperaron la iniciativa con la llegada de fuerzas estadounidenses al mando del general John J. Pershing. Ludendorff se convenció de la necesidad urgente de la paz negociada. En todos los demás frentes, los aliados iniciaron ofensivas que contribuyeron a minar la fuerzas alemanas y austro-húngaras. En Italia, las fuerzas austríacas se amotinaron a fines de octubre de 1918, y el alto mando ordenó la retirada general.
    El imperio austro-húngaro comenzó a desmoronarse. Sus diversas nacionalidades (eslavos del sur, checos y polacos) proclamaron la independencia, con lo que los territorios de Austria y Hungría quedaron muy mermados.

    La ofensiva final en el frente occidental consistió por parte de los aliados en ataques convergentes contra las posiciones alemanas al oeste de la línea que iba de Ypres a Verdún. El 3 de octubre de 1918, el canciller alemán, el príncipe Maximiliano de Badén, envió una nota a Wilson en la que pedía el armisticio y el establecimiento de negociaciones de paz. El 27 de octubre, Alemania consintió en aceptar las condiciones de Wilson para el armisticio, el cual debía formularse unilateralmente por los Estados Unidos y los aliados. Las negociaciones se entablarían con un gobierno representativo del pueblo alemán y los términos deberían hacer a Alemania incapaz de reanudar las hostilidades.
    El 9 de noviembre, Guillermo II decidió abdicar al tiempo que se extendía por Alemania una revolución proletaria que sería finalmente sofocada por grupos contrarrevolucionarios y militares. En Europa comenzaron los preparativos para la conferencia de paz de Versalles.
    • La guerra mundial había causado cerca de diez millones de muertos y varios millones más de heridos, en su mayoría jóvenes, principalmente de Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido. Las pérdidas materiales fueron también cuantiosas en los países beligerantes. Por otra parte, la contienda había generado un intenso desarrollo de los instrumentos y técnicas de guerra: por primera vez participaron de forma activa en el combate los fusiles de repetición, las ametralladoras, los gases asfixiantes, los tanques, los dirigibles y los aviones, y también por primera vez se practicaron la guerra de posiciones y los bombardeos de ciudades. La exacerbación del patriotismo y la movilización de la sociedad civil fueron otras novedades de la primera guerra mundial.
    El período entre guerras
    Las frustraciones ocurridas después de la Gran Guerra, sumadas a los profundos problemas sociales y económicos, destruyeron las frágiles democracias de algunos países europeos, sustituyéndolas por regímenes totalitarios de extrema derecha como el fascismo italiano y el nazismo alemán. En la Unión Soviética se desarrolló una dictadura de extrema izquierda representada por el stalinismo.
    En el plano económico, tuvo lugar una profunda crisis que puso a prueba el sistema capitalista: la crisis de 1929 que, iniciada en los Estados Unidos, se extendió prácticamente por todo el mundo.
    Se puede dividir la etapa que separa el final de la primera guerra mundial del comienzo de la segunda en dos grandes períodos: entre 1919 y 1929, tras unos pocos años de crisis y reordenamientos, las relaciones entre las potencias europeas y la situación general mejoraron considerablemente; a partir de 1929 una crisis económica generó nuevos conflictos y se entró en una etapa que condujo a un nuevo estallido bélico.
    La Sociedad de las Naciones, creada por el tratado de Versalles, era una entidad que tenía su sede en Ginebra (Suiza). En su estructura pronto aparecieron fisuras: los Estados Unidos no participaron en ella, pues el Senado norteamericano no aceptó los compromisos adquiridos por el presidente Wilson y el nuevo gobierno, encabezado por el presidente Harding inició una política de aislamiento. Alemania fue aceptada como estado miembro en 1925, pero -a igual que Japón e Italia- se retiró de ella al iniciar una política expansionista en la década siguiente.
    La Sociedad de las Naciones no pudo evitar el estallido de nuevos conflictos internacionales ni cumplir la misión pacificadora para la que había sido concebida.
    Los Estallidos Totalitarios


    Ideologías totalitarias de distinto signo se impusieron en tres naciones europeas: Rusia, Italia y Alemania. Con profundas diferencias entre ellos, estos sistemas tuvieron como denominador común la supresión de la libertad política y el papel de preponderante del Estado controlado por un solo partido. 



    LAS FASES DE LA GUERRA


    La guerra de movimientos (1914)

    Recibe el nombre de las operaciones que tuvieron lugar durante 1914, centradas en los esfuerzos alemanes para derrotar a Francia y, una vez conseguido esto, aniquilar los ejércitos de Rusia. Durante esta fase los alemanes emplearon una estrategia basada en rápidos movimientos con el objetivo de sorprender a sus adversarios.
    Se desarrolló en dos frentes:
    En el occidental
    Alemania puso en práctica el plan diseñado por el general del Estado Mayor A. Von Shlieffen e invadió Bélgica violando con ello la neutralidad de ese país. La intención era sorprender a los franceses por el norte y llegar hasta París en pocas semanas.
    Alfred von Shlieffen. Ampliar imagen
    Alfred Von Shlieffen
    El plan Shlieffen pareció tener éxito, pues una vez eliminada la oposición de los franco-británicos en Charleroi, los alemanes emprendieron un rápido avance por territorio francés sin encontrar apenas una resistencia organizada. El gobierno francés hubo de abandonar París y se retiró a Burdeos.
    Sin embargo, ante el empuje alemán, los franceses replegaron sus tropas y las concentraron en torno al río Marne. El comandante de las fuerzas alemanas Von Moltke, presumiendo una fácil victoria, envió algunas divisiones al frente oriental, donde los rusos resistían con fuerza y solidez inesperadas.
    Von Moltke. Ampliar imagen
    Von Moltke
    Joseph Jacques Césaire Joffre (1852-1931). Ampliar imagen
    Joffre
    Los franceses, comandados por el general Joffre, reorganizaron sus ejércitos aprovechando el traslado de tropas alemanas al frente oriental. Pasaron a la ofensiva en día 5 de septiembre, fecha de inicio de la batalla del río Marne donde sorprendieron a los desprevenidos alemanes que hubieron de emprender la retirada, aunque más tarde lograron estabilizar el frente.
    La batalla del Marne puso de relieve el fracaso de los planes alemanes para vencer a los franceses mediante un ataque relámpago. Moltke fue sustituido por el general Falkenhayn.
    General Von Falkenhayn. Ampliar imagen
    Falkenhayn
    En el frente oriental
    Mariscal Hindenburg. Ampliar imagen
    El fracaso alemán en Francia se debió en gran medida a la contundente intervención de los rusos, hecho no previsto por los estrategas alemanes que menospreciaban su capacidad de movilización. Por contra, los rusos penetraron en Prusia oriental a finales de agosto derrotando a los austríacos en Lemberg y conquistando la región polaca de Galitzia (bajo soberanía austríaca).

    Mariscal Hindenburg
    El inesperado empuje ruso provocó el repliegue alemán hasta que el general Hindenburg (jefe de las tropas alemanas en el frente oriental) logró con los refuerzos provenientes del frente occidental obtener dos sonadas victorias en Tannenberg (agosto de 1914) y en los Lagos Masurianos.
    A pesar de esos reveses, los rusos lograron apoderarse de la Galitzia austríaca y de Serbia, que previamente había sido derrotada por Austria.
    El fracaso de la guerra relámpago planeada por Shlieffen condujo a una estabilización de los frentes, abriendo paso una nueva fase conocida como "Guerra de posiciones".



    La guerra de posiciones

    Proyectiles. Batalla de Verdún.  Ampliar imagen
    Proyectiles. Verdún
    Esta fase de la guerra es conocida también como “Guerra de trincheras” por la forma en que se desarrollaron las operaciones militares. Abarcó los años 1915 y 1916. Fue consecuencia del fracaso de la guerra relámpago iniciada por los alemanes en 1914.
    Supuso un cambio de estrategia respecto a la fase precedente y abrió paso a la guerra de frentes estables que inmovilizó a los ejércitos en líneas de trincheras que se extendieron a lo largo cientos de kilómetros, desde el Mar del Norte hasta Suiza.

    Audio
    La guerra de trincheras I
    Los alemanes, una vez fracasada la ofensiva inicial, adoptaron una estrategia defensiva y se atrincheraron en el frente occidental tratando de proteger sus posiciones y concentrando la mayor fuerza ofensiva en el frente oriental.
    Según sus planes, tras la derrota rusa llegaría el momento de vencer a los aliados occidentales: Francia y Gran Bretaña.
    El nuevo escenario bélico abrió paso a una guerra de desgaste desarrollada esencialmente en territorio francés y belga, que produjo un elevadísimo número de bajas y arruinó la moral de los soldados.
    Las tropas se vieron obligadas a luchar durante meses en trincheras, en penosas condiciones, bajo la constante acción de la artillería, rodeados de alambradas, enfangadas en terrenos infectados de roedores y sometidas a la machacona acción de las armas automáticas y los nuevos ingenios bélicos (lanzallamas, gases, etc). Texto. Las trincheras

    Cadáveres de soldados franceses
    En el frente ruso los alemanes habían alcanzado exitosas victorias, sin embargo en el occidental fueron los aliados quienes tomaron la iniciativa durante el transcurso de 1915, lanzando ofensivas en Champaña y Artois que fueron contenidas por los alemanes.
    Los italianos intervinieron frente a los austríacos por el río Isonzo cosechando grandes pérdidas. Sin embargo, ninguno de los dos contendientes consiguió romper el frente, que permaneció casi invariable.
    Durante los meses de 1916 se desencadenaron una serie de acciones con el fin de romper las líneas enemigas. El punto donde se concentró el ataque alemán fue la fortaleza de Verdún. Allí se sucedieron violentos combates entre febrero y diciembre (“Infierno de Verdún”). Los franceses resistieron al mando del general Petain. El resultado de la batalla arrojó enormes pérdidas por ambos bandos, calculándose en 750.000 bajas entre muertos y heridos. El general Falkenhayn fue sustituido por Hindenburg en el mando alemán. Texto. Verdún. Experiencias de un combatiente.

    Verdún. Documental Vista ampliada
    General Petain. Ampliar imagen
    General Petain

    Robert George Nivell ( 1856-1924). Ampliar imagen
    General Nivelle
    Batalla del Somme. Clip de vídeo Batalla del Somme
    Con el fin de distraer la acción de los alemanes las fuerzas británicas y francesas iniciaron una ofensiva en el norte de Francia, en torno al río Somme. Las bajas fueron de nuevo descomunales, superiores a las de Verdún (1 millón); tan solo durante el primer día de la batalla (1 de julio de 1916) los británicos perdieron cerca de 60.000 hombres. Joffre fue sustituido en el mando por el general Nivelle.
    En el frente oriental los rusos, tras las enormes pérdidas del año anterior consiguieron al mando del general Brusilov obtener éxitos en Galitzia, aunque los imperios centrales reaccionaron en pocas semanas y comenzaron a apreciarse los primeros síntomas de desplome en el ejército ruso.
    Alexéi Alexéievich Brusílov Brusilov (1853-1926), general del ejército ruso.  Ampliar imagen
    A. Brusilov
    En la primavera de 1916 tuvo lugar el hecho naval más importante de la contienda, la batalla de Jutlandia, que se saldó con un ligero triunfo de la flota alemana sobre la británica. No obstante, los buques alemanes se retiraron a sus bases, interviniendo en adelante sólo en contadas ocasiones y dejando el peso de la guerra en el mar a los submarinos.



    La crisis de 1917
    Hospital alemán en Berlín. Ampliar imagen
    Hospital alemán en Berlín
    El equilibrio militar de finales de 1916 y la imposibilidad de dar fin a la guerra a corto plazo puso en dificultades a los beligerantes. Tropas y retaguardia fueron presa de una creciente desmoralización.
    Durante 1917 se desencadenaron protestas de soldados y mandos que se transformaron en auténticos motines que fueron duramente reprimidos. La unidad política se quebró en el seno de cada una de las potencias e innumerables voces clamaron contra la guerra, exigiendo una paz negociada. Surgieron iniciativas de paz como la de Wilson (presidente de los Estados Unidos) o la del papa Benedicto XV, pero finalmente se impusieron las tesis de los partidarios de continuar la contienda. Texto. Crisis de 1917. Oposición a la  continuación de la guerra
    Thomas Woodrow Wilson (28 de diciembre de 1856 - 3 de febrero de 1924), 28º presidente de los Estados Unidos. Ampliar imagen
    Presidente Wilson

    Papa Benedicto XV. Ampliar imagen
    Papa Benedicto XV
    Mariscal Petain. Ampliar imagen
    Mariscal Petain
    Georges Clemenceau. Ampliar imagen
    G. Clemenceau
    En Francia la especial dureza de los combates en las trincheras, unida a la escasez de víveres y pertrechos, provocaron huelgas en la industria metalúrgica y la sucesión de una serie motines (primavera de 1917) que fueron frenados mediante numerosos fusilamientos. El general Nivelle fue sustituido por el mariscal Petain quien logró restaurar la disciplina militar. El gobierno fue asumido por Georges Clemenceau. Texto. Motines de 1917 Texto. Crisis de 1917.  Soluciones de Petain para atajar los motines en el ejército francés
    En Gran Bretaña los laboristas se alejaron del gobierno al tiempo que se sucedían numerosas huelgas. Se hizo cargo del ejecutivo David Lloyd George, partidario de proseguir la guerra y promotor de una serie de medidas que lograron incrementar la eficacia del ejército.
    David Lloyd George (1863-1945). Jefe del Gobierno entre 1916 y 1922. Ampliar imagen
    Lloyd George
    Los generales alemanes Hindenburg y Ludendorff. Ampliar imagen
    Hindenburg
    y
    Ludendorff
    En Alemania se libraron enconadas luchas políticas entre los partidarios de continuar la lucha y los que propugnaban su fin. A la postre se impusieron los primeros, significados por Hindenburg y Ludendorff, generales del Estado Mayor.
    Los más moderados, representados por el canciller Bethmann-Hollweg, estaban decididos a limitar la lucha submarina al considerar que incrementaba el riesgo de una intervención militar norteamericana. Los submarinos alemanes habían declarado la guerra total, tanto contra los buques de países beligerantes, como contra los neutrales.
    En Austria-Hungría el ejército que combatía en varios frentes comenzó a dar signos de desplome. A ello se unió la escasez de abastecimientos en las ciudades.
    Artillería austro-húngara. Ampliar imagen
    Artillería austro-húngara
    Los descontentos crecieron y se transformaron en reivindicaciones nacionalistas, de modo que húngaros, checos y polacos empezaron a demandar su independencia del Imperio.
    Italia, a la que los austro-húngaros habían infligido severas derrotas, se encontraba en una delicada situación y reclamaba la ayuda del mando aliado, que envío varias divisiones franco-británicas para evitar su derrumbe militar.
    El sultán turco Mohamed V. Ampliar imagen
    Mohamed V
    En el Imperio Turco, tras una serie de reveses que le hicieron perder Palestina y Mesopotamia a manos británicas, la situación se tornó insostenible.
    Rusia constituyó sin duda el escenario más convulso de esta etapa. Presa de un fuerte descontento motivado por la escasez de víveres y los continuos descalabros militares, sufrió diversos motines que finalmente desembocaron en la Revolución de febrero de 1917. El zar se vio obligado a abdicar y se formó un Gobierno Provisional de corte occidental liderado por Kerenski, que en contra de la mayoría de los rusos decidió proseguir la lucha.
    Nicolás II, zar de Rusia, depuesto por la revolución de febrero de 1917. Ampliar imagen
    Nicolás II

    Kerensky, jefe del Gobierno Provisional junto a las tropas.  Ampliar imagen
    Kerensky junto a las tropas
    Vladimir Illich Ulianov, Lenin, líder de los bolcheviques soviéticos, máxima figura de la revolución Rusa.  Ampliar imagen
    Lenin
    Meses más tarde, en Octubre de 1917, un golpe de estado acabó con el gobierno burgués de Kerensky y aupó al poder a los comunistas de Lenin. Éste entabló conversaciones con las potencias centrales con el fin de poner término a la guerra en el frente oriental, hecho que se materializó finalmente con la firma del Tratado de Brest-Litovsk en marzo de 1918.
    Por él se imponía a Rusia la pérdida de extensos territorios (Estonia, Letonia, Lituania, Finlandia, etc.). Texto. Crisis de 1917.  Tratado de Brest-Litovsk
    El abandono ruso significó un giro radical en el conflicto: el frente oriental quedaba libre de contiendas y ello permitió a las potencias centrales concentrar la totalidad de sus ejércitos en el frente occidental.
    Firma del Tratado de Brest-Litovsk que sacó a Ruisa de la guerra en marzo de 1918. Ampliar imagen
    Tratado de Brest-Litovsk
    Sin embargo, la entrada en guerra de Estados Unidos (también lo hizo Grecia) en la primavera de 1917 alteró radicalmente las expectativas de alemanes y austro-húngaros: supuso la apertura de un nuevo frente en los Balcanes pero, ante todo, la irrupción de una potencia extraordinaria que con su formidable peso económico, demográfico y militar, inclinó la balanza definitivamente del lado de los aliados. Texto. Declaraciones del presidente norteamericano Wilson en el Congreso abogando por la entrada de Estados Unidos en la guerra

    Interior de un submarino
    Las razones que llevaron a los estadounidenses a intervenir en la guerra se debieron en parte a la agresiva ofensiva en el mar desarrollada por los alemanes. Las tesis belicistas se habían logrado imponer a las más moderadas y Alemania había declarado una guerra submarina total.
    El torpedeamiento del carguero estadounidense Vigilantia en marzo de 1917 tuvo una enorme repercusión en la prensa estadounidense e influyó en el cambio de actitud de la opinión pública, hasta entonces remisa a entrar en guerra.
    También influyó en esa decisión la interceptación por los servicios de espionaje británicos del llamado "Telegrama de Zimmermann" por el que Alemania daba instrucciones a su embajador en México para que intentase incorporar a este país en la contienda en contra los Estados Unidos. Telegrama de Zimmermann Texto. Telegrama de Zimmermann
    El 2 de abril de 1917 el presidente Wilson declaró la guerra a Alemania.
    Arthur Zimmermann, Secretario de  Asuntos Exteriores del Imperio Alemán. Ampliar imagen
    A. Zimmermann


    El final de la guerra. 1918
    En 1918 ambos bandos atravesaban serias dificultades tanto militares como económicas. Sin embargo, la fatiga era más visible en el bando de las potencias centrales que en el aliado, pues la incorporación de los Estados Unidos al conflicto había supuesto una auténtica inyección de recursos materiales y humanos.
    Encuentro de las delegaciones rusa y germana en Brest-Litovsk. Marzo de 1918. Ampliar imagen
    Brest-Litovsk. Delegaciones
    No obstante, en 1918 los alemanes consiguieron eliminar definitivamente del escenario bélico a los rusos que habían iniciado negociaciones para poner fin al conflicto. Una serie de derrotas continuadas habían animado al gobierno revolucionario soviético a firmar en marzo el Tratado de Brest-Litovsk.
    Con las manos libres en el frente oriental, el general alemán Ludendorff inició una ofensiva en el lado occidental. Fue la conocida como 2º Batalla del Somme para diferenciarla de los combates que se habían desarrollado en la misma zona en 1916. La iniciativa fracasó, pues los aliados frenaron la ofensiva en el Marne, en el mismo lugar donde Joffre había hecho abortar en 1914 el Plan Shlieffen.
    Erich Ludendorff (1865-1937). Ampliar imagen
    E. Ludendorff
    Mariscal Foch (1851-1929). Ampliar imagen
    F. Foch
    La contraofensiva aliada al mando del general Foch fue iniciada en julio de 1918 y forzó el repliegue de las tropas germanas. En agosto un nuevo ataque aliado que empleó abundantes carros de combate desplazó a los alemanes hasta la frontera belga. La crisis militar se tradujo en deserciones masivas.
    El 8 de noviembre de 1918 estalló en Berlín un movimiento revolucionario y el Kaiser Guillermo II abdicó. Se formó un nuevo gobierno que encabezó el socialdemócrata Ebert. Alemania firmó el armisticio el 11 del mismo mes.
    Guillermo II de Hohenzollern, emperador de alemania, en sus últimos días de exilio en Holanda. Moriría en 1941 sin haber visto realizadas sus esperanzas de restaurar la monarquía en Alemania. Ampliar imagen
    Guillermo II
    Friedrich Ebert. Líder del  Partido Demócrata alemán y  primer gobernante de la República de Weimar, sistema en que se transformó  Alemania tras la caída de la monarquía de los Hohenzollern. Ampliar imagen
    F. Ebert
    La monarquía de los Hohenzollern dejó paso al establecimiento de una República democrática, la de Weimar, regida por un frágil sistema parlamentario, que fue presa de una gran inestabilidad hasta 1933, fecha en que Hitler abolió la democracia. Esa fragilidad fue causada principalmente por la crisis económica de posguerra y sus secuelas sociales y políticas.
    El Imperio Austro-Húngaro se rindió a mediados del mes de noviembre, en tanto que búlgaros y turcos lo habían hecho ya en septiembre y octubre respectivamente.  



    Verdún y el Somme
    El plan de los alemanes, concebido por Erich von Falkenhayn, jefe del Estado Mayor del ejército alemán, era lanzar un ataque sobre Verdún para conseguir debilitar a las derrotadas fuerzas de los franceses causando el mayor número de bajas posible. El plan de los aliados en 1916, establecido por el mariscal del Ejército francés, Joseph Joffre, y el general del Ejército británico sir Douglas Haig, consistía en intentar romper las líneas de los alemanes en el Oeste mediante una ofensiva masiva en la región del río Somme. Los alemanes iniciaron la batalla de Verdún el 21 de febrero; tras una lucha encarnizada, tomaron los fuertes de Douaumont (25 de febrero), Vaux (2 de junio) y Thiaumont (23 de junio), pero no lograron conquistar Verdún gracias a la defensa que de esta ciudad hizo el general Henri Philippe Pétain. Debido a las numerosas bajas sufridas en la batalla, los franceses redujeron su aportación a la ofensiva aliada del Somme, que comenzó el 1 de julio y se prolongó hasta mediados de noviembre, y cuya responsabilidad recayó sobre los británicos. En la batalla del Somme, los británicos utilizaron por primera vez carros de combate modernos en el ataque lanzado sobre Courcelette el 15 de septiembre. Los franceses emprendieron un contraataque sobre Verdún en octubre y reconquistaron los fuertes de Douaumont y Vaux (2 de noviembre), restableciendo la situación existente antes de febrero. Hindenburg destituyó a Falkenhayn como jefe del Estado Mayor alemán y nombró a Erich Ludendorff en agosto. El general Robert Georges Nivelle reemplazó a Joffre como comandante general de los ejércitos franceses del Norte y del Noreste en el mes de diciembre.



     
    Bajas alemanas en el Somme
    • En 1916, los aliados trataron de expulsar a los alemanes de los territorios previamente conquistados por los Imperios Centrales. La batalla de Verdún, que comenzó a principios de ese año, minó los recursos naturales y humanos de Francia sin reportar ventajas significativas. Los británicos lanzaron una ofensiva sobre el río Somme (en el norte de Francia) el 1 de julio. Al cabo de pocas horas, 60.000 soldados británicos habían muerto, estaban heridos o habían caído prisioneros. El ataque cesó en el mes de noviembre. La batalla del Somme, en la que únicamente conquistaron unos 11 km, supuso unas bajas de más de 400.000 hombres para los británicos; los franceses perdieron a más de 200.000 soldados y los alemanes a más de 600.000.


    TRATADO DE VERSALLES
    Con este tratado se dio fin a la Primera Guerra Mundial de 1914-1918. Cuatro estadistas lo confirieron: Wilson presidente de los Estados Unidos, Lloyd George por Inglaterra, Clemenceau por Francia y Orlando por Italia, representando a las potencias más importantes.
    Este tratado fue el resultado de un armisticio que solicito Alemania, al ver agotados todos sus recursos, pero que en realidad, fue una verdadera rendición. Las condiciones finales se discutieron en París en un congreso de delegados de todas las naciones que directa o indirectamente habían participado en la guerra, todos excepto los vencidos. Estos tuvieron que aceptar los tratados que se habían redactado por los vencedores, sin poder participar en las discusiones. Fue un juicio que condenó a los criminales (los vencidos) sin concederles el derecho de defensa. Los alemánes lo llaman el Diktat, lo que quiere decír "condena".


    El tratado de Versalles fue jusgado severamente, he aquí lo que The World comentaba en aquellos días: "En toda la historia de la diplomacia no existe un tratado que pueda calificarse con más justicia de crimen internacional, como ese estrafalario documento que se quiere hacer firmar a los alemánes". Muchos autores jusgan que éste tratado es el que da orígen a la catastrófica Segunda Guerra Mundial del siglo XX debido a sus deficiencias y errores. 
     




    Conclusiones

     En este trabajo pudimos aprender muchisimo sobre la Primera Guerra Mundial. Esta Guerra duró cuatro años desde 1914 hasta 1918, fue una guerra muy cruel, la causa inmediata que provocó el estadillo de La Primera Guerra Mundial fue le asecinato del archiuque de Autría-Hungría, Frnacisco Fernando, en Sarajevo el 28 de julio de 1914. Esta guerra causo muchas consecuencias como: que desaparecieron las viejas y poderosas dinastias eiropeas, Estados Unidos se afianzó como gran potencia mundial, casi diez millones de personas pertenecientes a la población civil fallecieron indirectamente.Los tratados de paz no fue sencillo, ya que las potencias vencedoras no estaban de acuerdo entre si sobre el reparto de los territorios de los perdedores y sobre el destino de Alemania. Al final el Tratado de Versalles decidió el reparto de territorios y colonias de Alemania. La Primera Guerra Mundial fue una guerra muy cruel, fue peor que cualquier otra guerra de la historia. En ella murieron mucgas personas y se hizo más daño que nunca antes en un conflicto internacional.